
(EFE).- El músico colombiano Samuel Torres, que este mes saca su
segunda producción en solitario "Yaoundé" en el que fusiona la música
de su país con ritmos africanos, afirma que se convirtió en
percusionista gracias a sus abuelos maternos.
La inspiración
para este álbum, que sale al mercado el 23 de marzo y que se puede
comprar ya en Internet, surgió de su primer viaje a Camerún con el
bajista y cantante Richard Bona, el que, según dijo el colombiano a
Efe, marcó tanto su vida artística como personal.
"Yaoundé",
que da título a su segundo disco, fue el primer tema que escribió para
este proyecto, para el cual se nutrió además de ritmos de diversas
partes de Colombia que tienen su origen en la música africana,
fusionados con el jazz, género en el que se ha destacado.
El
tema "Ronca Canalete", interpretado por la argentina Sofia Rei
Koutsovitis e incluido también en este disco, pertenece al folclor del
Pacífico colombiano.
"Hay muchos elementos de música
colombiana sin caer en el folclor y también de la afrocubana", señaló a
Efe y recordó que viajó por primera vez a África en 2005, continente
que ya ha visitado en siete ocasiones y "una de las cosas que más me
impactó fue cómo se vive allá".
"Su lucha diaria es encontrar
agua y uno se queja acá por las situaciones que tenemos, pero nosotros
podemos decidir si eso es lo que queremos o no, pero ellos no", afirmó.
Recordó
su niñez en Bogotá, cuando entró en contacto con el jazz latino, el
mambo, la música de Tito Puente, "del Nueva York de los años 70" y que
sus abuelos escuchaban "porque mi tío Eddie Martínez, que es pianista"
tocaba con varias de esas orquestas.
"Crecí con esa música,
que no era la que usualmente se oía en Bogotá para esa época", señaló y
agregó que cuando tenía entre 7 y 8 años sus abuelos murieron "y ahí se
acabó mi contacto con esa música y me volví 'un niño normal' que
escuchaba pop y rock en la radio".
Sin embargo, agregó, pasaba
mucho tiempo solo en la casa porque su madre trabajaba, lo que el dio
la oportunidad de "rebuscar y escuchar otra vez los discos de sus
abuelos".
"Como a los doce o trece era fanático de 'Superman'
y recordé que había un disco que lo tenía en su carátula y que mi
abuela ponía mucho", señaló al referirse al disco "Indestructible" del
percusionista puertorriqueño Ray Barreto.
"Ahí decido que
quería ser como Barreto. Encontré en él esa fuerza, el motor que me
inspiró. En esa época en la sociedad bogotana no se escuchaba salsa en
la radio, era muy rockera, muy americanizada", indicó.
Argumentó
que a diferencia de otros congueros, "no crecí rodeado de tambores. Yo
ponía los discos en mi apartamento y me imaginaba a Nueva York y el
Caribe en mi mente, es algo que siento en mi alma, en la sangre",
argumentó.
"Los tambores hicieron que los vecinos me enviaran
a la policía constantemente", recordó entre risas Torres, que a los 15
años dedicaba las horas del día a estudiar en el colegio católico, a
tomar cursos de música en la Universidad Javeriana de Bogotá, y algunas
noches a tocar con diversos grupos en clubes de la capital.
"En los bares los empleados y músicos me cuidaban mucho" porque era menor", comentó.
El
entonces adolescente mantuvo en secreto su vida nocturna para evitar
ser expulsado del estricto colegio católico al que asistía.
Tras
terminar la universidad, donde estudió música clásica, Torres trabajó
varios años en su país donde se dio a conocer haciendo música y los
arreglos para culebrones como "Perro amor", que le valió premios, y
para películas como "Golpe de estadio" de Sergio Cabrera.
Sin
embargo, su sueño de ser músico de jazz latino seguía latente, por lo
que a los 21 años se estableció en Miami, donde comenzó a trabajar con
Arturo Sandoval "preparándome para venir a Nueva York", lo que
finalmente hizo en 2002.
"Ya me conocían por los cuatro años
con Sandoval y me dejaban tocar en las 'descargas' en los clubes",
donde además conoció a Barreto, con quien compartió tarima, así como
con otros importantes músicos, señaló.
"Aquí empecé a hacer mi
carrera en el jazz latino y he cumplido mi sueño, aunque aún me falta
mucho por hacer. La realidad es que ha sido difícil, pero hay un nivel
de músicos buenos, con los que has soñado y te han inspirado y me han
dado la oportunidad de trabajar y eso hace que encuentres tu propia
voz", manifestó.